Las cotorras invaden Madrid y los vecinos queremos soluciones

Las cotorras invaden Madrid y los vecinos queremos soluciones

Lo de las cotorras se nos ha ido de las manos. Vivo en la Comunidad de Madrid, en un pueblo que está un poco a las afueras, donde por suerte tenemos bastantes zonas verdes y fincas con muchos árboles, y hasta aquí han llegado las cotorras. Según uno censo que elaboró el año pasado SEO BirdLife, en toda la región viven unas 12.000 cotorras que se han ido extendiendo desde la Casa de Campo a todas al resto de zonas de Madrid. Son tan molestas que en mi barrio nos hemos juntado varios vecinos que tenemos fincas y que estamos hartos de su ruido para llamar a Flodesin, una empresa de control de plagas que es especialista en este tipo de aves.

Y es que si las dejas, su crecimiento y expansión va a tener un carácter exponencial, ya que hay alrededor de cinco mil parejas reproductoras de esta especie y cada una de ellas tiene la capacidad de poner entre cuatro y cinco huevos cada primavera. Es decir, si no se las para, en un año de cinco mil pasan a ser veinte mil. Y lo que es peor, la proliferación de este tipo de aves no es simplemente molesta por todo el ruido que hacen, sino que además conlleva una merma de otras especies, como es el caso de los gorriones, cuyo número está empezando a disminuir.

El origen de que de repente haya tantas cotorras en Madrid a pesar de ser esta una ave exótica es que mucha gente la compró como un animal de compañía, pero su ruido, los gritos que pega especialmente bien temprano por la mañana, son insoportables. Para que os hagáis una idea, el primer año que empecé a notar que había muchos pájaros de este tipo en mi barrio, acabé por llamar a Aluminios Villafontana para que me instalara unas nuevas ventanas con aislamiento acústico, ya que yo no descansaba bien para ir al trabajo y rendir y los niños se me quejaban a todas horas de esos pájaros que no les dejaban dormir.

Debido a estas molestias, muchas personas que las habían adquirido optaron por soltarlas, pero las cotorras consiguieron criar y adaptarse bien a nuestro medio, sin tener los problemas que tienen otras especies autóctonas. Asimismo, aquí se va a quedar muchos años si no le ponemos remedio, porque aparte de adaptarse bien a este entorno es una ave muy longeva, puede llegar a vivir hasta unas dos décadas.

Así, retirarlas no solo es conveniente, sino obligatorio según un real decreto aprobado en 2013, ya que está considerada la cotorra como una especie exótica invasora, y origina importantes daños en la vegetación y puede ser transmisora de enfermedades para la fauna y el ser humano. Además de los ruidos y la suciedad que origina. Tanto es así que estos pájaros ya no se pueden comercializar ni importar.

Cómo deshacerse de las cotorras

Dado que las autoridades, unas por otras, no hacen nada respecto a este gran problema, simplemente se limitan a pasarse la pelota del tejado de una al de la otra, lo mejor es tomar cartas en el asunto por nuestra cuenta. En mi caso, como os decía más arriba, decidimos juntarnos los vecinos y acudir a la empresa de control de plagas Flodesin.

Su sistema para controlar este tipo de plagas es hacer una captura de ejemplares mediante jaulas y cañón lanza-red, captura de ejemplares (las adultas en sus nidos-cámaras, al atardecer, cuando van a las cámaras a dormir) y retirada de nidos.

Es conveniente no tratar de hacer por nuestra cuenta, ya que podemos ir a peor. Por ejemplo, muchos vecinos enfadados decidieron tirar los nidos, y con eso lo único que se consigue es que la cotorra lo rehaga o que se disperse a otra zona y siga creciendo así la plaga. Así, los métodos de control deben ser aplicados por técnicos expertos y con gran respeto a los animales. Las soluciones más eficaces exigen la combinación de diferentes métodos estrategias de control: sistemas disuasorios o de exclusión y sistemas de captura, como funcionan en Flodesin.

Nosotros nos hemos quedado muy contentos y por fin podemos descansar como Dios manda y sin miedo a que nuestro pueblo se transmitan enfermedades a los niños ni tengan que jugar en explanadas llenas de la suciedad que generan estos pájaros.