Vida rural

Haciendo de la casa del pueblo un bonito alojamiento rural

No es de extrañar que muchas familias decidan reacondicionar sus viviendas rurales en diferentes pueblos para ofrecerlas en alquiler como casas para turismo rural. Hay que tener en cuenta que muchas de esas familias han heredado dichas viviendas y no quieren deshacerse de ellas por el valor sentimental que tienen, pero tampoco pueden hacer frente a los gastos que supone su mantenimiento y, por eso, el alquiler vacacional es una gran opción.

El problema suele ser que reformar o “adecentar” una casa de pueblo antigua no ses demasiado barato y, por poco que se invierta, hay que desembolsar una cantidad importante de dinero. Ahora bien, hay cosas en las que se puede ahorrar más que en otras y hoy vamos a daros algunos consejos.

Pasito a paso

Para empezar, por mucho que nos moleste tener que invertir dinero en las cosas que no se ven, hay que tener en cuenta que el tema de las tuberías y la electricidad es muy importante, así que lo primero que debéis hacer es destinar una parte del presupuesto de la reforma en cambiar la instalación de fontanería y electricidad (en caso de que no se haya hecho ya obviamente). Pensad que un cortocircuito puede ser muy peligroso y las tuberías, sobre todo en los meses de invierno en los pueblos de interior, pueden incluso llegar a congelarse.

Una vez que hemos solucionado el tema de las instalaciones, ya podéis respirar porque, bajo mi experiencia os diré que es el apartado que más presupuesto se lleva. Cuando queremos reformar una vivienda para trasladarnos a ella queremos que tenga todas las comodidades posibles y que sea moderna y coqueta, pero si lo que queremos es vivir una experiencia rural no estamos buscando un salón con muebles a medida y planta despejada, lo que esperamos encontrar es la típica casa rústica, entrañable y hogareña. Pero ¡ojo! “rústica” no es sinónimo de “vieja y desactualizada”, cuando estamos de vacaciones todos queremos tener ciertas comodidades y eso hay que tenerlo en cuenta.

Por ejemplo, es necesario que la vivienda tenga aire acondicionado para verano y chimenea o climatización para el invierno. Personalmente optaría más por la chimenea por dos motivos: el primero es un motivo económico (la climatización tiene un coste elevado de instalación y gasto), y el segundo es un motivo estético (todos quieren tener chimenea en el pueblo). Ahora bien, el mantenimiento de una chimenea puede ser muy costoso y, además, no todas las casas de pueblo tienen una, por lo que la mejor opción es instalar una estufa de leña, que las hay muy buenas a partir de los 300 euros, y el mantenimiento no es ni la mitad de caro que el de la típica chimenea de obra. Las chimeneas eléctricas o las estufas de aceite también pueden ser una opción, pero me parecen demasiado modernas para conseguir el típico ambiente rústico que estamos buscando a priori.

Con respeto al mobiliario yo no me complicaría mucho. En Dismobel encontraréis todo lo que podáis necesitar. Yo elegiría muebles de madera en tonos claros. Por ejemplo, optaría por comprar esta mesa de comedor tanto por el tono de la madera como por el estilo rústico. Huid de las patas de metal y del cristal, eso no es nada rural, la madera y el mimbre os darán ese ambiente que necesitáis. Y si queréis dividir estancias para sacar un baño de la manga, por ejemplo, u otro dormitorio, os ahorraréis bastante dinero si usáis este tipo de celosías decorativas ya que pueden aportar un toque de modernidad a la casa sin romper la estética rústica y siempre resultan más económicas que levantar una pared de obra.

¿Qué más cosas haríais vosotros para ahorrar y crear un buen alojamiento rural? Contadnos vuestras ideas