La importancia socionsanitaria en las zonas rurales

La importancia socionsanitaria en las zonas rurales

Uno de los principales males que asola el territorio rural de nuestro país es el bajo indice poblacional de muchas de estas localidades. Esto tiene como consecuencia directa por un lado que en la mayoría de casos la población se encuentre envejecida, ya que son las personas de la tercera edad las que permanecen en sus lugares de origen y por otro que las instalaciones y servicios con los que cuentan muchas de estas poblaciones sean escasos. Fomentar la formación sociosanitaria será una inversión a tener en cuenta.

Como atención sociosanitaria entendemos “todos los servicios orientados a la asistencia educativa, sanitaria y social de colectivos en situación de dependencia” como puede ser el caso de mayores, discapacitados o enfermos crónicos. Más allá de la atención médica este segmento de la sociedad suele demandar una atención especial, al no poder valerse por sí mismos, que además se adecué a sus necesidades específicas y que con ello les ayude a mejorar o al menos mantenerse estable dentro de su dependencia. Pero en general estas instalaciones y centros se han tenido en parte poco en cuenta por parte de la administración, siendo en muchos casos tareas asumidas por las familias. Lo cual repercute de alguna forma de manera negativa ya que no se asiste al paciente con la atención y formación adecuada, así como impedimenta a gran parte del otro sector de la sociedad a desarrollarse plenamente por estar en parte sometido al cuidado y atención de sus familiares.

Esto se ve mucho más acusado en poblaciones rurales, sobre todo muy pequeñas, que a veces incluso carecen de servicios indispensables como centros médicos o colegios.

Dotar a nuestro municipio de estos centros supone ayudar a nuestra población a mejorar y avanzar en su nivel de vida. No solo satisfacer la demanda de personal sanitario y hospitalario. En este caso hablamos de una formación específica a través de cursos sociosanitarios que muestren a los profesionales del sector a ofrecer una asistencia de calidad e innovadora, siguiendo en todo momentos los criterios normativos y las buenas prácticas tanto a nivel paciente como en lo relativo al asesoramiento y el apoyo a familiares. En definitiva profesionales del sector sanitario en constante formación en campos como la fisioterapia, terapia ocupacional, o rehabilitación psicosocial entre otras.

Invertir en definitiva en medios y personal que ofrezcan las nuevas necesidades y enfoques que requieren sectores tan numerosos, y más en las zonas rurales, como son los mayores. Quienes ya no se conforman con con cubrir sus necesidades básicas, si no que demandan calidad de vida y bienestar como en cualquier otro sector de la población. Quieren en la mayoría de casos continuar con su vida y sobre todo mantener su casa, residir en su domicilio. Es por ello que una buena opción es dotar de un servicios comunitarios alternativos a las meras residencias como centros de días, pisos tutelados o pequeñas unidades, grupos de convivencia que aseguren un control óptimo sobre el dependiente al tiempo que éste continua con su autonomía e independencia.

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