Publicidad para la agricultura

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Es extraño comprobar cómo lo que para unos es beneficioso no lo es para otros. Mientras que el turismo rural sigue en auge y los amantes de la agricultura ecológica proliferan por todas partes, es muy curioso comprobar cómo el sector no termina de arrancar y nuestros campos de cultivo cada día son más costosos de trabajar lo que provoca que muchas empresas y agricultores autónomos desaparezcan cada año sin poder evitarlo.

Desde la asociación para la que trabajo intentamos buscar soluciones o la manera de activar el comercio agrícola para ayudar, aunque solo sea un poco, a que nuestros compañeros, porque en este mundo todos somos compañeros, sigan al pie del cañón intentando solventar dificultades y sorteando baches pero nunca precipitándose al vacío. Por eso nos hemos dado cuenta de que hay algo al alcance de la mano que utilizamos muy poco: la publicidad y el marketing.

Obviamente no pretendo que ahora los agricultores se metan a invertir dinero en Internet promocionándose en banners que no les van a llevar a ninguna parte (aunque hay excepciones) pero si pensamos en la publicidad tradicional la cosa ya cambia un poco.

Hemos hablado con impresiondigitalcontrolp.com, especialistas en impresión digital, para que nos hicieran un presupuesto en soportes de publicidad exterior y la verdad es que no está nada mal así que vamos a empezar a mover todo esto porque, tras hacer una auditoría, ver estadísticas y realizar miles de encuestas, creemos que la publicidad puede ayudar a  nuestro sector tanto como lo hace con otros sectores, aunque a priori no nos lo creamos o no lo parezca.

Y es que por ahora, la mayor publicidad que se nos hace en los medios, son las noticias, buenas o malas, sobre cualquier tema relacionado con la agricultura o la ganadería o, como mucho, la información que se ofrece sobre acuerdos o medidas de ministerio. Por ejemplo, la última que he visto es sobre un acuerdo han que ha llegado el ministerio de agricultura y la Inlac para iniciar una campaña con el fin de fomentar el consumo de leche y estabilizar los mercados. Pues a ver, eso está muy bien, pero en qué beneficia eso al agricultor que tiene hectáreas de naranjas, almendras, castañas o girasoles ¿en qué? En nada, básicamente.

Teniendo eso en cuenta ¿por qué no hacer nosotros nuestra propia publicidad? ¿Por qué no intentar dar a conocer nuestros productos entre las poblaciones más cercanas con el fin de que quieran comprar frutas y verduras nacionales antes que irse al mercado a por las frutas importadas? La mayor parte de los ingresos de nuestros agricultores viene de la exportación, y esto es así porque les sale más rentable exportar que vender a distribuidores nacionales, algo realmente penoso pero cierto. Así que al final, lo que está pasando es que mandamos los mejores productos de nuestra tierra, de gran calidad, al extranjero para que sean consumidos por otras poblaciones mientras que nosotros nos conformamos con la proveniente de países asiáticos y orientales que, no es por desmerecer, pero no tienen punto de comparación así que ¿a qué estamos jugando?

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