Reciclaje de metales no ferrosos

Reciclaje de metales no ferrosos

 El aluminio y el zinc son dos de los metales no ferrosos que más aplicaciones tiene. Cada año se recuperan millones de toneladas de estos metales para su futuro uso en por fundiciones, refinerías, empresas fundidoras, etc… El reciclado de estos metales constituye la base de este sector, ya que no se encuentran en la naturaleza en una cantidad demasiado elevada, en cambio la demanda por parte de empresas y particulares, va en aumento. En el proceso de recuperación de los metales no supone apenas pérdidas de sus características físicas, éstas se mantienen prácticamente intactas.

El aluminio es el metal más rentable en lo referente a su recuperación, y es ecológico, ya que supone un ahorro de energía. Se utiliza un 95% menos de energía que en el proceso de producción de aluminio a partir de materias primas. Aproximadamente el 75% de su producción proviene del reciclaje.Este es un metal fuerte pero a la vez, ligero y flexible, que es empleado fundamentalmente parala construcción de ventanas y estructuras de edificaciones, medios de transporte en general (desde aviones, hasta bicicletas), envases, cubertería, artículos de cocina, papel de envolver, etc…

El zinc, es el material a partir del cual se fabrican las monedas, pero también se usa en las pilas y para el galvanizado del hierro y el acero. Casi la mitad del zinc que se produce en todo el mundo es reciclado. En el proceso de  producción de zinc reciclado se emplea un 76% menos de energía que en la producción de zinc a partir de materias primas.

En el reciclaje del zinc es muy importante controlar al máximo tanto el estado del horno rotatorio como el exterior del mismo. Para controlar el exterior del horno disponen, en Ibertronix, de los sistemas KMS, que ofrecen la imagen de la temperatura del exterior del horno rotatorio. También se pueden encontrar aquí cámaras termográficas para el reciclado del zinc y el aluminio, que gracias a su longitud de onda, ofrece una imagen clara del interior del horno, dado que el ambiente en éste es muy agresivo. Igualmente se hace necesario conocer el estado del interior de los hornos de reciclaje. Todo lo necesario para el control y la visión externa e interna de las cámaras termófrafas y hornos de reciclaje de aluminio y zinc, lo puedes encontrar en Ibertronix.

El proceso de recuperación del metal

  • En primer lugar es necesario clasificar y separar los distintos metales
  • A continuación se apilan formando bloques compactos, lo que agiliza su movilidad y manipulación.
  • Seguidamente se cortan los metales en fragmentos más pequeños, para poder ser manipulados con mayor facilidad. Para este proceso se emplea un sistema hidráulico a presión.
  • El paso siguiente consiste en la separación de los metales ferrosos de los no ferrosos, mediante un sistema basado en tambores magnéticos rotatorios.
  • Por último, los metales no ferrosos son fundidos en un horno. Una vez fundidos, se vierten en un molde y se transforman en lingotes, planchas o tubos, que posteriormente se emplearán para la fabricación de otros productos.

Además del aluminio y del zinc, existen otros metales no ferrosos utilizados frecuentemente como el cobre, el plomo, el níquel, el titanio, el cobalto, el cromo y los metales preciosos como el oro, la plata, el platino, el rodio o el paladio.

En los últimos años el reciclaje del metal no ferroso se ha multiplicado, de no ser así, se hubieran agotado todas las reservas existente, debido al consumo exagerado de estos metales por parte de los países desarrollados. De esta forma, el reciclaje del metal, es ecológico, ya que contribuye a reducir la contaminación del agua y del aire y ayuda a reducir los residuos procedentes de la industria minera, reduciendo así el impacto ambiental provocado por la extracción de estos metales. El proceso de reciclaje puede repetirse ilimitadamente.