El entorno rural, un lugar alternativo

El entorno rural, un lugar alternativo

El modo de vida rural tiene, como prácticamente todas las cosas de esta vida, grandes defensores y tremendos detractores. Es algo que no se puede evitar. Los hay quienes están contentos con este modo de vida y quienes no lo soportan pero se ven obligados a aguantarlo a causa de que su trabajo o su familia reside en un entorno como tal. De lo que no cabe duda es de que hay gente que se ve obligada a habituarse a este modelo de vida.

En los párrafos siguientes vamos a analizar cuáles son las ventajas y los inconvenientes de vivir en un entorno como este. Desde nuestro punto de vista, ya veréis, resultan mucho más numerosas y esenciales las ventajas que las desventajas. Y es que vivir en el medio rural está muy infravalorado. Y es que, como estáis a punto de ver, mucha gente no tiene en cuenta un buen manojo de factores a la hora de valorar esta cuestión.

Estas son las principales ventajas que están asociadas al mundo rural:

  • Una mejor calidad de vida asociada a la calidad del aire que consumimos.
  • Una mejor calidad de vida asociada al silencio o la ausencia de grandes volúmenes de tráfico.
  • Una proximidad a nuestros familiares y amigos más cercanos.
  • Un menor gasto de dinero relacionado con asuntos como el alquiler o la compra de una vivienda.
  • Una vida que, en general, resulta más barata.

Por otra parte, en lo relativo a los inconvenientes es necesario remarcar que las oportunidades de trabajo son mucho mayores si vivimos en una ciudad.

Un artículo publicado en el diario ABC hablaba de la agonía de la España rural, que se encuentra, según sus datos, perdiendo una media de cinco habitantes por hora. Es evidente que estamos viviendo un proceso por el cual se está despoblando el campo. Y esta es una auténtica pena, porque la calidad de vida en las ciudades está bajando de manera constante y porque, sin embargo, cada vez es más gente la que acude a estos entornos para tratar de ganarse la vida. En fin, qué le vamos a hacer.

Existen más datos que nos preocupan a los defensores de la vida rural. En concreto, una noticia del diario Público es especialmente alarmante: y es que el 35% de la gente que vive en un entorno rural tiene riesgo de exclusión social y de pobreza. Este es un asunto importante y que no se puede quedar de lado en ningún momento. Hay que garantizar mayores oportunidades para la gente que vive en un entorno rural y las instituciones públicas deben inmiscuirse en este asunto.

Un entorno en el que existen alternativas a las nuevas tecnologías

Si por algo se caracteriza el medio rural es que el trabajo no suele depender tanto de las más modernas tecnologías porque las empresas de dichas zonas no tienen el suficiente potencial económico para asumir su coste. Es por eso por lo que, según nos han comentado desde Cuerdas Valero, en estos entornos es donde más se usa un elemento como la cordelería en asuntos como el almacenaje de productos.

Todos aquellos que viváis en un entorno rural sabéis a la perfección a lo que nos hemos referido en el párrafo anterior. Es evidente que la vida rural dispone de medios que son mucho más rudimentarios que los de las empresas que se sitúan en las grandes ciudades o en las capitales de provincia. Eso no le sorprende a nadie. Lo que igual sí puede sorprender es que esos medios que son más rudimentarios todavía a día de hoy siguen funcionando y cumplen una función básica para miles de empresas españolas. Y parece ser que así va a seguir siendo en los próximos años.

Trabajar con estos medios sigue siendo efectivo e implica una ventaja: el poder ‘librarse’ del alto coste que supone la adquisición de máquinas que funcionan con tecnologías modernas. Como antes hemos comentado, no todo el mundo se puede permitir operar con esa clase de máquinas. La alternativa es la de trabajar como se ha hecho anteriormente, algo que a veces no es una mala idea y que nos evita el angosto e irregular camino de tener que adaptarnos a una tecnología para la que, además, no todo el mundo está preparado.